
El Hotel Vovó Carolina es uno de los emprendimientos que ayudan a contar la historia de la hospitalidad en Gramado/RS. Creado por la pareja Octavio y Ana Rossi, el hotel alcanza 45 años de actividad lanzando una nueva experiencia en hospitalidad: la casa del abuelo Octavio y la abuela Anita.
Originario de la localidad de Morro Agudo, en el interior de Gramado, Octavio Rossi construyó su trayectoria con dedicación y visión empresarial. Junto a su esposa Ana y su hija Marta, se trasladó a la región central de la ciudad aún en la década de 1950. La entrada al sector hotelero ocurrió en 1980. Se acercaba la Navidad cuando el Hotel Vovó Carolina inició sus actividades.
Construido en el terreno familiar, en una ubicación privilegiada en el centro de Gramado, el hotel comenzó con 10 habitaciones. Actualmente, cuenta con 19 habitaciones y mantiene viva la esencia de la acogida que marcó su fundación. El nombre del emprendimiento es un homenaje a la madre de Octavio, Carolina, reforzando el carácter familiar que siempre guió el negocio.
Expansión y legado familiar
En 1996 surgió la Pousada Vovó Carolina, ubicada en la Avenida das Hortênsias. En el mismo período, el hijo João Batista Rossi regresó a Gramado con su esposa Mariah para integrarse al negocio familiar.
Con formación en Ingeniería Química y experiencia profesional en el polo petroquímico, João ya llevaba consigo el espíritu emprendedor heredado de sus padres. Antes de regresar a su ciudad natal, había abierto una posada en Guarda do Embaú, en el litoral de Santa Catarina.
Hoy, la Pousada Vovó Carolina cuenta con 46 habitaciones y continúa bajo la gestión de João y Mariah, quienes mantienen presencia constante en la operación, acompañando de cerca el día a día y la experiencia de los huéspedes.
El legado de Octavio Rossi, fallecido en septiembre de 2023 a los 93 años, permanece como referencia en la conducción de los negocios. Reconocido por su practicidad y atención al buen recibir, se mantuvo activo hasta los últimos años de su vida, contribuyendo directamente a la consolidación de la marca.
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Referencia en hospitalidad y desayuno
A lo largo de las décadas, Vovó Carolina construyó una reputación basada en la hospitalidad y la calidad de los servicios, con especial destaque para el desayuno que se convirtió en uno de los grandes diferenciales de la casa.
Según João Batista, fueron sus padres quienes introdujeron un concepto que se convertiría en marca registrada en la hotelería de Gramado: la abundancia aliada al sabor casero. Muchas de las recetas desarrolladas por Ana Rossi siguen siendo utilizadas hasta hoy, con producción propia de panes, galletas y otros productos.
Aunque el estándar del sector hotelero ha evolucionado a lo largo de los años, Vovó Carolina mantiene su identidad al valorar el estilo colonial y el cuidado personalizado. La filosofía de atención sigue basada en la atención a los detalles y en la disposición para atender las necesidades de los huéspedes de forma ágil y acogedora.
Hospedaje afectivo en la casa de la familia Rossi
La celebración de los 45 años del Hotel Vovó Carolina adquiere un capítulo especial y cargado de significado. La familia Rossi anuncia la apertura al público de la residencia donde vivían Octavio y Anita Rossi, transformando el espacio en una nueva experiencia de hospedaje que une memoria, afecto y tradición.
Bautizada como Casa del Abuelo Octavio y de la Abuela Anita, la iniciativa es conducida por los hijos João Batista Rossi, Marta Rossi y Maristela Rossi. El proyecto representa un rescate de la esencia que dio origen al hotel: la hospitalidad genuina aprendida dentro del hogar.
“Para nosotros este es un momento muy especial, porque estamos entregando a nuestros clientes y huéspedes nuestro origen. Fue dentro de esta casa que aprendimos a trabajar la hospitalidad. Nuestros padres, aun siendo personas muy simples, ya nacieron con eso en la sangre: el placer de recibir a las personas”, destacan los hermanos.
La propuesta de la casa es ofrecer una experiencia íntima y acogedora, preservando el ambiente familiar con el confort y los servicios característicos del hotel. La estructura fue cuidadosamente adaptada para recibir huéspedes con comodidad y seguridad, manteniendo viva la identidad original del hogar.
Entre los diferenciales se encuentran el alojamiento familiar, con dos habitaciones dobles que pueden configurarse con camas individuales, atendiendo hasta cuatro o cinco personas; el servicio hotelero completo, con limpieza y desayuno incluidos; además de un sistema de conexión directa con la recepción del hotel, por teléfono y botones de emergencia, garantizando practicidad y atención especial.
Con la apertura de la casa, la familia Rossi transforma la memoria en experiencia, invitando a los huéspedes a vivir más que una estadía, sino la esencia de un hogar que dio origen a una de las historias más afectivas de la hotelería en la Serra Gaúcha.
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Texto y fotos: Fernando Gusen


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